Andaba, mentira estaba tumbada; viendo, mentira estaba en Babias (comarca de R.I.B); "El gran torino", la última película de Clint Eastwood. Una frase me saco de mi viaje a esa bella comarca: "Lo que más atormenta a un hombre, es lo que no se le manda hacer".
Siempre he tenido presente que ni todos los dominantes son para todos los sumisos y viceversa. Esta marcante frase, dicha en un contexto que desconozco, me devolvió a esa idea y la hizo más fehaciente. La contextualicé en BDSM.
El sentirse realizado como dominante, es algo complicado. Una ardua tarea, pero sobre todo un trabajo en "pareja". Pero siempre he visto mucho más complicada la tarea de setirse satisfecho como sumiso. El sentir que esa entrega es correspondida, valorada y sobretodo aprovechada. Saber hacer disfrutar al sumiso plenamente de su sumisión. Aquí se plantea una manida frase bemesera dicha por dominantes: "prefiero quedarme corto que pasarme". Ese quedarse corto, que normalmente hace referencia al castigo físico; pero que en la parte psicológica y de entrega puede llegar a frustrar al parte sumisa. Así como el dominante tiene aspiraciones como tal, el sumiso idem. Al igual que el dominante espera determinadas cosas del sumiso, el sumiso lo espera del dominante.
No creo en la superioridad de roles, ni de generos, a decir verdad sólo creo en las fiestas y a veces en el spanking. No entiendo el BDSM como juegos sexuales, en cuanto en vainilla he tenido juegos sexuales bemeseros y no lo he sentido como en el marco de una relacción D/s. Por lo tanto, me parece que tomo esto como una pasión y va resultar que también creo en la entrega de ambos roles. Pasión que ponen viven, sienten... ambas partes y por lo tanto ambas están en igualdad de condiciones de setirse realizadas.
Los polvos exporádicos de una noche, esos tan geniales y divertidos. Fruto de la excitación del momento, alguna vez de una copilla de más y de una pasión momentanea. Sirven para saciar el ego propio y el apetito sexual. Las personas que hemos disfrutado de ello no hemos necesitado más que la confianza que aporta una conversación mantenida durante el tiempo que duran un par de copas. Pero amigos, para sentirse realizado en BDSM, se necesita más confianza, más conocimiento de nuestro paternair que lo que se pueda charlar durante dos copazos (de cacique-cola a poder ser).
El conocimiento, confianza de y en la otra persona es lo que nos lleva a no atormentar a la otra parte con anhelos de deseos insatisfechos. Por eso no creo en las relacciones exporádicas bemeseras, respetando a quién si las práctica. Tengo un compañero fijo de partida, sumiso_salamac, en una agradable poligamia donde nos gusta jugar a las cartas con otros tahures.
No aspiro a ser la ama suprema, ni la mejor ama, ni tener el mejor sumiso, el más entregado o el más raudo y veloz. No. Mi aspiración es vernos realizados como ama y sumiso, es el placentero camino que hemos tomado.
PD. Resulta que creo en más cosas que en las fiestas, aunque no voy a cambiar la respuesta de ese apartado en mi perfil del Facebook.
16.4.09
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2 comentarios:
Ainnssss.. cuanta razón tienes. Es como el típico comentario, amigos para ir de fiesta siempre encontrarás, pero a la hora de la verdad....
Aquí es igual... La intimidad y complejidad de una relación BDSM es difícil de concebir en una sola sesión y en una sola noche,que existir ... existen como las meigas; pero la empatía que surge tras un conocimiento prolongado.. no se puede comparar.
Un Abrazo a los dos...
Yo tambien te quiero.
haber ahilas, o caso e dar con elas.
PARADIÑA
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